..........Los sifones de Lelo

Los sifones de Lelo es un delicioso librito escrito por Miguel A. Fuente Calleja, en el que el autor transcribe sus conversaciones con Aurelio Antidio Cuesta Martino, alias Lelo, sifonófilo (¡¡qué gran palabra!!) y como consecuencia de ello, uno de los mayores coleccionistas de sifones del país.

Portada del libro "Los sifones de Lelo"


La afición de Lelo por los sifones procede de su actividad como fabricante, primero en la empresa familiar de Xixún, propietaria de la marca "La tropical", y después, ya independizado de ella y en Pola de Siero, con la marca "La cotorra" (existente desde 1921, con productos tan originales como un "champagne de frutas"), que todavía se mantiene para los sifones, aunque ahora embotellados en Noreña.

Aurelio Antidio nació en 1932, por lo cual ha conocido marcas hoy desaparecidas y la evolución del mundo de las bebidas carbónicas, desde la gaseosa de boliche hasta las actuales botellas no retornables, del reparto en un carro tirado por caballo hasta los vehículos a motor, los duros años de la posguerra y los años de apogeo. Su memoria privilegiada recuerda perfectamente los nombres de las más de doscientas fábricas que hubo en Asturias y que hoy han desaparecido.

Producto embotellado con la marca "La Cotorra": Champagne de frutas


Precisamente con el declive de esas fábricas, hacia 1975, comenzó su colección. Algunos le llegaron regalados, y con otros fabricantes hacía un trueque: él los rellenaba y arreglaba, y en  vez de cobrar, se quedaba con un porcentaje de las botellas. Así hasta reunir los 23.000 ejemplares de que consta su colección, ninguno comprado, como afirma orgulloso. Lelo tiene su exposición de sifones y curiosidades en La Pola, donde todavía se entretiene reparando sifones, y aunque no cobra nada, siempre se queda con su "maquila", que en este caso, en vez de consistir en harina, son botellas de sifón. Allí, en el antiguo local de su fábrica, recibe encantado a gente llegada de toda España, así como a periodistas y fotógrafos que acuden interesados por su colección. Para el asombro de todos ellos pone en marcha la antigua máquina de llenar de sifones.

El mayor deseo de Lelo sería poder exponerlos en un lugar más adecuado y se lamenta de que en España, a diferencia de otros países, no exista un museo del sifón, deseo en el que le acompaño.



Imagen del libro: camión de reparto de Lelo


Mi agradecimiento a Miguel Cuesta Viso por hacerme llegar el libro, editado por Almacenes Lelo, de donde proceden las fotografías.

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